BERLÍN, 22 Mar. – Ayer, la Policía alemana tuvo que actuar de inmediato para disolver una manifestación neonazi en el corazón de Berlín. ¿La razón? La impresionante respuesta de los contramanifestantes, que salieron a las calles con una fuerza y un número abrumador.
El barrio de Friedrichshain fue testigo de cómo cerca de 2.000 personas se unieron bajo el lema “¡No al odio!”, haciendo frente a los aproximadamente 850 participantes del acto neonazi. La Policía, consciente del ambiente tenso y con el objetivo de evitar cualquier altercado, decidió intervenir rápidamente para asegurar que todos pudieran retirarse sin problemas.
Unidos contra el extremismo
A lo largo de 15 puntos distintos en la ciudad, cientos de ciudadanos bloquearon las calles y levantaron su voz contra la intolerancia. Con un despliegue policial que alcanzó los 1.500 agentes, la situación fue controlada pero no sin tensión; algunos integrantes del movimiento extremista fueron arrestados por su actitud provocadora.
No es la primera vez que estas manifestaciones tienen lugar en Berlín. Desde diciembre del año pasado hemos visto una serie de convocatorias bajo el mismo lema: “Por la ley y el orden. Contra el extremismo de izquierdas y la violencia por motivos políticos”. En diciembre apenas se juntaron unos 60 neonazis; hace un mes fueron alrededor de 150. Pero esta vez, la respuesta social ha sido contundente y nos recuerda que siempre hay quienes están dispuestos a luchar por un futuro libre de odio.