En Berlín, el 18 de marzo, la Cámara Baja del Parlamento alemán, conocida como Bundestag, ha tomado una decisión que puede cambiar el rumbo del país. Este martes, han aprobado un paquete monumental de 500.000 millones de euros destinado a reformar infraestructuras y fomentar iniciativas climáticas, además de aumentar el gasto en Defensa. Todo esto llega tras años de contención en cuanto a la deuda pública; un auténtico vuelco político.
La propuesta ha contado con el apoyo de grandes nombres como la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes. Estos partidos han decidido levantar los límites de endeudamiento que estaban marcados por la Ley Fundamental desde 2009, lo que muchos consideran como un ‘freno a la deuda’. Sin embargo, no todos están contentos con esta jugada. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) intentó sin éxito bloquear la votación. La realidad es que aún se está aplicando la aritmética parlamentaria de la legislatura anterior, ya que el Bundestag no ha sido renovado tras las elecciones de febrero.
Acelerando hacia adelante
Tanto la CDU como el SPD sabían que necesitaban actuar rápido para conseguir los dos tercios necesarios para avanzar con este ambicioso plan. Con concesiones sobre cuestiones climáticas lograron sumar a Los Verdes a su causa. Pero esto no termina aquí; ahora falta el visto bueno del Bundesrat, donde los jefes de Gobierno de los 16 estados tienen voz y voto sobre este asunto crucial.