La actriz Verónica Sánchez, conocida por su talento y cercanía, nos sorprende una vez más interpretando a mujeres que luchan por recuperar su fuerza. En su último papel en ‘Ángela’, una adaptación de la británica ‘Angela Black’, Verónica se adentra en el oscuro mundo del maltrato. Ángela parece tener una vida perfecta, pero tras esa fachada se oculta un verdadero monstruo: un marido que no solo la maltrata, sino que la aísla y manipula.
Una historia que refleja realidades dolorosas
En esta intrigante trama, todo comienza cuando un antiguo compañero le advierte que su vida está en peligro. Al principio, Ángela no le cree; sin embargo, a medida que avanza la historia, el espectador viaja con ella hacia la desestabilización de su mente. ¿Quiénes somos nosotros para juzgarla? La realidad es que muchas mujeres viven este tormento en silencio por miedo a no ser creídas o a sufrir más daño.
“Todo maltrato empieza por una autoestima que se va destruyendo poco a poco”, dice Verónica. Esa famosa teoría de la rana hirviendo se hace palpable en cada escena; poco a poco, Ángela siente cómo su valor disminuye hasta llegar al punto de pensar que el sufrimiento es lo que merece. “Me encanta interpretar personajes complejos”, añade con pasión. Ella nos recuerda que las historias de mujeres fuertes no deben limitarse a ser frágiles antes de empoderarse; al contrario, son guerreras cuyos poderes fueron arrebatados y deben luchar para recuperarlos.
La actriz también celebra el aumento de roles para mujeres mayores de 40 años: “Ya era hora de contar nuestras historias”. Así es como Verónica nos invita a reflexionar sobre la importancia de dar voz a aquellas experiencias ricas y diversas que han sido silenciadas durante tanto tiempo. Nos llena de esperanza escucharla hablar sobre un futuro donde las mujeres puedan romper los estereotipos y mostrar sus verdades sin miedo.