En Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se prepara para un momento clave. Mañana presentará a los Veintisiete su propuesta para «Rearmar Europa». Este plan no es cualquier cosa; será el tema central que se discutirá por primera vez en la cumbre informal de líderes europeos del jueves. Con un tono decidido, Von der Leyen ha afirmado: «Sin duda, Europa necesita un aumento masivo en defensa». Y no se queda ahí; asegura que una paz duradera solo puede construirse sobre la fuerza.
La presidenta está trabajando codo a codo con el presidente António Costa, y mañana enviará una carta a todos los Estados miembros informando sobre los detalles de esta iniciativa tan esperada. Pero lo cierto es que aún hay muchas preguntas sin respuesta. ¿Qué medidas concretas incluirá? Desde fuentes europeas se habla de varias opciones: movilizar fondos europeos de cohesión, utilizar préstamos del plan Next Generation o incluso activar cláusulas fiscales que permitan inversiones militares más ágiles.
A medida que la carta viaje entre las capitales europeas, está previsto que los embajadores de los 27 discutan el contenido antes de que los jefes de Estado y Gobierno se reúnan el jueves. La expectación es palpable, pero también hay incertidumbre sobre cómo se priorizarán las diferentes medidas propuestas. En este sentido, países como Francia ya han comenzado a manifestar su interés en utilizar recursos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

