Era hora de que el Real Mallorca hiciera sentir su fuerza, y vaya si lo logró. En una noche mágica para los bermellones, el equipo dirigido por Jagoba Arrasate se impuso con un contundente 3-1 ante Las Palmas, cerrando así un comienzo de año complicado. Desde el primer momento, Son Moix vibró con cada jugada y cada gol. Muriqi abrió la lata con su doblete y Dani Rodríguez también se sumó a la fiesta, dejando atrás las penas acumuladas en los últimos meses.
Celebremos juntos esta victoria
Los aficionados no podían ocultar su emoción mientras veían cómo su equipo, después de tantas dificultades, sumaba sus primeros tres puntos del año. Con este triunfo, el Mallorca se lleva un respiro que tanto necesitaba: ya cuenta con 34 puntos. La primera parte fue un vendaval. Muriqi volvió a ser ese delantero temido que todos conocen; su primer gol llegó pronto y dibujó sonrisas en las gradas. Las Palmas apenas podía hacer frente al ímpetu local.
Muriqi brilló como pocas veces lo había hecho esta temporada y no estaba solo: Asano, Navarro y Darder también aportaron lo suyo en una jugada que dejó a todos boquiabiertos. Cada pase era una promesa de más alegría. Pero la cosa no terminó ahí; Dani Rodríguez selló el tercer gol justo antes del descanso y hizo estallar de júbilo a Son Moix.
A pesar del tanto de Bacjetic que enfrió un poco los ánimos tras el descanso, la afición seguía confiando en su equipo. El ambiente era eléctrico y todos esperaban ansiosos más goles. Aunque hubo algunos sustos en forma de disparos peligrosos de Las Palmas, Greif estuvo atento bajo palos.
Con este resultado en el bolsillo, queda claro que este Mallorca tiene mucho que ofrecer aún en esta temporada. La crisis parece haber quedado atrás y ahora solo nos queda disfrutar del fútbol sin preocupaciones por unos meses más.