En un mundo donde las lenguas se van desdibujando como si fueran sombras, las Illes Balears se alzan con una fuerza renovada. El Parlament ha hecho un llamado a Aena, pidiéndole que respete la toponimia oficial en català. ¿Es que acaso no se dan cuenta de lo que está en juego? No es solo un tema de letras; es nuestra identidad.
El desafío cotidiano de preservar el idioma
Parece que hasta la nueva app de l’EMT ha decidido ignorar el catalán, plagada de errores que son una auténtica falta de respeto. ¿Por qué tenemos que aceptar esto? La comunidad se siente frustrada mientras otros luchan por defender nuestra lengua. Y no solo eso, desde Plataforma per la Llengua también exigen que La 2 esté disponible en nuestro idioma. ¡Es hora de hacer ruido!
Aún más, el Ayuntamiento de Manacor está bajo presión para reclamar lo que Rafel Nadal ha dejado pendiente respecto a su academia. Mientras tanto, los docentes condenados por acoso no deberían estar ni cerca del aula, y el Consell de Mallorca sigue adelante con la legalización de viviendas en suelo rústico. Pero a veces parece que estamos atrapados en una cacería personal, como dice Núria Riera.
A medida que avanzamos, nos encontramos con otras historias sorprendentes: las calçotades triunfan aquí en Mallorca y Sant Valentí se celebra… aunque quizás con menos fervor. En definitiva, entre retos y celebraciones, seguimos buscando formas creativas para mantener viva nuestra cultura e identidad lingüística.