Eibar. En las últimas semanas, Xeber Alkain ha comenzado a mostrar un cambio notable en su desempeño. A pesar de que el gol sigue siendo un enemigo esquivo, el extremo guipuzcoano se ha puesto las pilas y ha dejado atrás algunas de sus dudas más persistentes.
Desde que llegó al Eibar procedente del Alavés, se esperaba mucho de él. La afición le vio como la solución para cubrir las bajas en la delantera, pero sus primeros meses fueron más complicados de lo que todos esperábamos. Sin embargo, no podemos decir que le hayan faltado oportunidades; fue titular indiscutible para Joseba Etxeberria en la primera vuelta.
Una mejoría palpable
Los errores en la definición han sido el tema de conversación entre los aficionados y críticos por igual. Recuerdo aquel partido en Córdoba donde tuvo una clara oportunidad para marcar y no pudo. Y no solo eso: también falló un gol hecho contra el Albacete cuando apenas entraba al campo. Esos fallos afectaron su confianza y cada vez que tenía una ocasión clara, parecía que el destino le jugaba otra mala pasada con un portero rival sacando los balones incluso con la cara.
A pesar de todo esto, hay luz al final del túnel. En estos últimos encuentros, Alkain ha demostrado una evolución significativa. Aunque todavía carece de ese ansiado gol, lo hemos visto mucho más incisivo y agresivo en ataque frente al Deportivo y el Sporting. Cada vez que rompía líneas, generaba inquietud en la defensa contraria; algo muy distinto a lo que mostraba al inicio de la temporada.
Dentro del esquema ofensivo de Etxebe siempre hay dos jugadores buscando penetrar en la defensa rival: generalmente son un delantero y un extremo. Hasta ahora ese papel lo asumía Puertas, pero parece que Alkain ha decidido tomar las riendas desde la otra banda, aportando frescura y energía al equipo. Solo falta que esos buenos momentos se traduzcan finalmente en goles; porque una vez llegue esa primera anotación, seguro podrá quitarse muchos fantasmas de encima cada vez que tenga otra oportunidad.