En un giro inesperado de los acontecimientos, las autoridades israelíes han decidido deportar a 14 activistas extranjeros, entre ellos cinco alemanes, cuatro italianos, dos canadienses y un estadounidense. Todos ellos habían estado colaborando con la organización palestina Faz3a, dedicándose a apoyar la cosecha de olivares en Cisjordania. La detención se produjo el viernes en Kafr Nima, al oeste de Ramala, donde estos ‘antiisraelíes’, como los ha catalogado la policía israelí, fueron arrestados por supuesta perturbación del orden público.
La historia tras las deportaciones
Durante el interrogatorio posterior, surgieron acusaciones sobre intentos de generar campañas mediáticas en contra de Israel. Además, se reveló que algunos activistas respaldan el movimiento BDS, que promueve el boicot y la desinversión. Faz3a no se quedó callada ante esta situación y denunció que entre los detenidos había doce voluntarios internacionales, dos periodistas y hasta dos propietarios de tierras palestinas.
Pero eso no es todo. Según testimonios del grupo palestino, un grupo de colonos atacó a los activistas antes de que llegaran las fuerzas militares y policiales para llevarse a todos los detenidos. Mientras tanto, se ha ordenado la liberación de Hala Abú Gharbiya, coordinadora para Ramala de Faz3a, y del agricultor Mohamad Ataya; sin embargo, Yaqub Ataya sigue bajo custodia.
“Faz3a exige la liberación inmediata de todos los demás detenidos”, afirmaron con firmeza en un comunicado. Y claro está: “No van a silenciar nuestra solidaridad”, añaden con esa fuerza inquebrantable que caracteriza su lucha diaria.

