La tensión se respiraba en el aire cuando, a última hora del jueves, el Senado de Paraguay cerró la primera sesión del juicio político contra el presidente Santiago Peña. La jornada estuvo marcada por la formalización de los cargos que un grupo de diputados presentó y que ahora tienen al mandatario en la cuerda floja. Este viernes, a las 10:00 horas locales, tendrá lugar una nueva sesión extraordinaria donde se le permitirá defenderse.
Basilio Núñez, presidente del Senado y figura destacada del oficialismo, salió ante los medios para dar detalles sobre este proceso que ya ha despertado gran interés y preocupación entre los ciudadanos. «Con la sesión bicameral sin quórum, era inevitable iniciar el juicio», afirmó Núñez. Y es que las denuncias ya están sobre la mesa y ahora solo falta escuchar qué tiene que decir Peña, ya sea en persona o a través de sus abogados.
Un proceso con muchas implicaciones
Núñez no escatimó en recordar lo importante que es respetar el debido proceso. Con procedimientos anteriores cuestionados por su rapidez, aseguró que están organizando todo meticulosamente en cinco sesiones extraordinarias para evitar problemas legales futuros. «Queremos asegurarnos de hacer las cosas bien porque ya hemos tenido denuncias ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos», comentó.
El contexto no es menor: este juicio surge tras una crisis provocada por Ueno Bank y su colapso financiero, dejando a miles sin acceso a sus ahorros. Mientras algunos senadores buscan soluciones legislativas para ayudar a los afectados, cientos de manifestantes fuera del recinto permanecen atentos a cada paso del proceso.
Núñez espera poder cerrar esta historia lo más pronto posible; incluso mencionó que podrían finalizar el juicio el mismo viernes si todo marcha según lo previsto. Si finalmente se lleva a cabo la destitución de Peña —que requiere al menos 30 votos—, Pedro Alliana asumiría como presidente tras jurar ante el Parlamento.

