La historia de Alicia de la Cuerda es un viaje lleno de emoción y valentía. Esta joven toledana, que pasó de ser capitana del filial del Real Madrid a una de las grandes esperanzas del Cruz Azul, ha dado un paso arriesgado pero necesario en su carrera. “Pensé que era momento de vivir una experiencia diferente”, confiesa Alicia, quien se muestra entusiasmada con el nuevo proyecto que le han ofrecido en México.
Un cambio radical hacia nuevas metas
Alicia no lo tuvo fácil; dejó atrás su zona de confort en un club donde había vivido momentos inolvidables. Sin embargo, también sabía que debía buscar oportunidades en otro lugar. “Cuando se me presentó esta oportunidad, vi que podía dar el salto. Aquí la gente es adorable y me han ayudado con todo”, añade con una sonrisa sincera.
Desde sus primeros pasos en las Escuelas Deportivas Municipales de Argés, su pasión por el fútbol ha sido evidente. Recuerda cómo desde pequeña ya estaba pegada al balón mientras acompañaba a su padre a los partidos. Pasó por clubes importantes como el Atlético de Madrid antes de aterrizar en el Real Madrid, donde vivió sus propios sueños aunque también enfrentó la dura competencia del primer equipo.
A pesar de su talento y versatilidad, Alicia decidió buscar nuevos horizontes cuando vio que no podía despegar como quería en casa. “Salir fuera me va a ayudar a crecer tanto como futbolista como persona”, asegura convencida.
Ahora, aunque aún no ha podido debutar debido a una lesión reciente, Alicia está deseando demostrar lo que puede aportar al equipo. “Me siento muy agradecida por el apoyo que recibo aquí. Espero estar recuperada pronto para dejar mi huella en el campo”, dice emocionada.
Vivir sola en un país diferente también ha traído sus retos; entre risas cuenta cómo tuvo que aprender rápidamente sobre la gastronomía local y lidiar con los matices del idioma. Su apodo ‘La española’ le hace sentir parte del equipo mientras sigue adaptándose cada día más.
Lo que no olvida es lo importante que es para ella tener cerca a su hermana Claudia, quien juega para el Real Madrid B y ya ha tenido sus primeras oportunidades con el primer equipo. “La echo mucho de menos; coincidir juntas fue maravilloso y espero podamos jugar juntas pronto”, concluye Alicia con esperanza.

