Mari Carmen García Guevara, esa joven mallorquina de solo 26 años que dejó una profunda huella en todos nosotros, ha partido tras el trágico accidente ferroviario en Urda, Toledo. Su empresa, Idónea Comunicación, donde cultivaba su pasión por el marketing y la comunicación en Madrid, se ha despedido de ella de una manera muy emotiva a través de las redes sociales.
En un sincero homenaje, sus compañeros han compartido imágenes y recuerdos que reflejan no solo su profesionalidad, sino también el calor humano que irradiaba. «Hay personas que dejan una huella que va mucho más allá de su trabajo. Carmen era una de ellas», reza el mensaje conmovedor lanzado por la agencia. Y es que la creatividad y sensibilidad de Mari Carmen eran inigualables.
Una conexión especial
Desde Idónea destacan cómo su mirada única y su atención al detalle transformaban cada proyecto en algo extraordinario. Era imposible no sentir su energía positiva; «Carmen dejó una huella imborrable en nuestro equipo. Su alegría, cercanía y generosidad seguirán formando parte de nuestros recuerdos», añaden con tristeza.
Sus compañeros no han querido dejar pasar la oportunidad de rendirle tributo compartiendo algunos proyectos donde su talento brilló con luz propia. «Gracias por tanto, Carmen. Por tu creatividad, tu cariño y todo lo que compartiste con nosotros», concluyen con un profundo respeto y cariño. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, siempre será parte fundamental de Idónea.

