El pasado domingo, el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México fue testigo de un momento histórico. Andrea Kimi Antonelli, con tan solo 20 años, se convirtió en el campeón del mundo de Fórmula Uno más joven jamás visto. Pero este logro no llegó solo; un mallorquín estuvo allí para celebrarlo: Lorenzo Fluxá júnior, su buen amigo y compañero de aventuras.
Una amistad que va más allá de las pistas
La conexión entre Lorenzo y Kimi es profunda, forjada desde sus días en el kárting y fortalecida a lo largo del tiempo. Ambos compartieron pista y alegría en el equipo PREMA Racing, donde juntos lograron llevarse el título por equipos en la Formula Regional European Championschips by Alpine (FRECA) este mismo año. Y aunque ahora Kimi brilla con Mercedes en la Fórmula Uno, su amistad ha sabido sortear cualquier distancia.
Pero eso no es todo; la familia Fluxá también tiene sus propios vínculos con Mercedes, ya que Luna Fluxá, hermana de Lorenzo, está considerada una joya dentro del equipo. El pasado fin de semana fue un día muy especial para Lorenzo: no solo presenció cómo su amigo alcanzaba la gloria, sino que también se sumó a la celebración posterior al Gran Premio.
En redes sociales no pudo contener su emoción: «No podría estar más orgulloso. Eres una leyenda en proceso y tengo la suerte de llamarte amigo. A la gente buena le pasan cosas buenas», escribió junto a varias fotos que capturaron ese inolvidable instante. Además, hay que recordar que México tiene un significado especial para los Fluxá debido a los negocios familiares liderados por su padre, un empresario y piloto dakariano conocido.
Sin duda alguna, vivir esta experiencia al lado de Kimi fue algo indescriptible para Lorenzo, quien sigue soñando alto mientras apoya incondicionalmente a su amigo en cada paso hacia el éxito.

