Este martes, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, tomó una decisión que ha sacudido el panorama político al anunciar su dimisión en la Diputación Permanente. Y es que esta renuncia no es cualquier cosa; llega tras la devastadora tragedia ferroviaria en Urda (Toledo), donde perdieron la vida al menos 69 personas. Un momento crítico que, sin duda, ha dejado huella.
Las voces que se alzan
No tardó en llegar la reacción de figuras del ámbito político. El líder de Vox, Santiago Abascal, fue el primero en manifestar su opinión sobre la salida de Puente. En un mensaje publicado en su cuenta de X, no escatimó en críticas hacia el presidente Pedro Sánchez, señalando: «Ábalos, Koldo, el fiscal general… ¡y ahora Óscar Puente!». Para Abascal, todo esto es parte de un entramado donde Sánchez se escuda tras sus colaboradores. La indignación brota cuando dice: «Es el capo de la mafia» y asegura que «su traición mata».
Las palabras de Abascal son contundentes; denuncia una corrupción que, según él, afecta a todos los españoles y llama a una respuesta masiva en las urnas para devolver la dignidad nacional. Con estas declaraciones, queda claro que la crisis política está lejos de terminar.

