MADRID, 3 Nov. (EUROPA PRESS) – El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha tomado una decisión que resuena con fuerza: ha rechazado la solicitud urgente del Gobierno de Donald Trump para apartar 20.000 votos por correo en California. Esta solicitud se dirigía a impedir que se contaran los votos de aquellos electores que el gobierno federal tachaba como posibles «no ciudadanos» justo antes de las cruciales elecciones de medio mandato que tendrán lugar este martes.
A través de una providencia judicial que se difundió el lunes, el Alto Tribunal ha dejado claro que no habrá segregación ni recuento preventivo. Esto significa que las autoridades electorales californianas podrán procesar estos sufragios sin complicaciones adicionales durante las ‘midterms’. En un intento por intervenir, el equipo legal del Gobierno Trump había instado al Tribunal Supremo a actuar rápidamente para evitar el conteo de esos votos cuestionados.
Una lucha legal sin precedentes
El procurador general John Sauer defendió ante la corte una medida cautelar “modesta”, pidiendo separar esas papeletas hasta verificar la ciudadanía de los votantes. A su juicio, si no se tomaban precauciones, podría producirse un «daño irreparable» al proceso electoral, diluyendo así los votos legítimos. Pero esta jugada choca directamente con lo ya establecido por tribunales inferiores: tanto el 9º Circuito de Apelaciones como el juez David O. Carter habían desestimado previamente estas solicitudes argumentando que los métodos usados por Washington para verificar datos migratorios están llenos de errores y podrían privar del derecho al voto a ciudadanos estadounidenses legítimos.
Aquí es donde la situación se torna aún más compleja; forzar a las autoridades locales a aplicar un nuevo sistema justo antes del día electoral sería como lanzar una bomba sobre todo el proceso, algo claramente inconstitucional. Al final, aunque Trump insistía en su derecho federal a hacer cumplir sus propias leyes electorales, el Tribunal ha decidido otra cosa: no hay espacio para la confusión en un momento tan crítico. Así, estos 20.000 votos continuarán su camino hacia las urnas y demostrarán que cada voz cuenta en esta democracia.

