Madrid, 30 de octubre. El Kremlin ha dado un giro inesperado al reconocer que, en algún momento del proceso de negociación con Ucrania, “será necesaria la participación de Europa”. Sin embargo, por ahora, parece que todo se concentra en la mediación de Estados Unidos. Están a la espera de que los americanos fijen una fecha para el encuentro en los próximos días.
Es notable ver cómo Moscú admite por primera vez la posibilidad de incluir a Europa en esta compleja danza diplomática. Los europeos han insistido desde hace tiempo en que estas conversaciones son clave para la seguridad del continente y necesitan tener voz en la mesa. Mientras tanto, Kiev no se queda atrás; su mensaje es claro: necesita el apoyo de sus aliados para no quedar en una posición vulnerable frente a las decisiones que se tomen.
A medida que avanzan las tensiones
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, reafirmó recientemente que las próximas charlas programadas para Abu Dabi seguirán un formato trilateral. “Sí, será necesaria la participación europea”, admitió Peskov con cierta cautela, “pero aún no hemos entrado en detalles sobre cómo podría ser”. Por otro lado, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski también ha mostrado su interés por saber cuándo anunciará Estados Unidos esa fecha tan esperada después de las elecciones del próximo martes 3 de noviembre. “Esperamos que tenga lugar antes del 10 de noviembre”, reveló Zelenski.
Kiev sostiene firmemente que la seguridad europea y ucraniana van de la mano; excluir a la Unión Europea o al Reino Unido del diálogo solo debilitaría cualquier acuerdo futuro y pondría en riesgo garantías necesarias contra una nueva agresión rusa. Así están las cosas; mientras unos intentan tirar adelante con sus planes y otros esperan a ver qué sucede.

