Jorge Rey, ese joven meteorólogo que ha captado nuestra atención desde que anticipó la Filomena en 2021, vuelve a hacer de las suyas. Con su método de las Cabañuelas, nos trae noticias sobre un giro radical en el clima que se avecina. El otoño todavía parece estar jugando al despiste, con temperaturas que se niegan a bajar y un sol que no se quiere despedir del todo. Pero ojo, porque esto podría cambiar muy pronto.
El frío está a la vuelta de la esquina
La incertidumbre sobre cuándo debemos sacar el abrigo ya tiene respuesta: según Jorge, el frío polar está más cerca de lo que pensamos. Aunque este octubre parece resistirse a ceder ante el invierno, él predice que noviembre traerá consigo un bloque de aire frío y lluvias que comenzarán a marcar el final de esta extraña calidez. «Se va a dar un vuelco en Europa», dice con esa confianza juvenil.
A medida que nos acerquemos a diciembre, los vientos del noroeste comenzarán a refrescar nuestra geografía, dejando claro que las temperaturas caerán considerablemente en comparación con los últimos años. Y sí, eso incluye también la llegada de las primeras nevadas, algo tan esperado por muchos.
Rey señala especialmente el Puente de la Constitución como un punto clave. Será justo después de esos días festivos cuando podamos ver los primeros copos de nieve asomarse en cotas medias. ¡Imagínate! Burgos o Vitoria podrían despertarse con un manto blanco sorpresivo mientras otras ciudades empiezan a sentir cómo se desploma el termómetro.
No obstante, aunque los pronósticos son emocionantes y prometen una Navidad blanca para algunos —con heladas al final del año— siempre hay espacio para la incertidumbre climática. Así que mantengamos los ojos bien abiertos y disfrutemos del espectáculo invernal que podría llegar pronto.

