En un giro inesperado de los acontecimientos, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha dejado claro que su país está listo para iniciar su plan de reapertura del estrecho de Ormuz, un paso crucial para el tráfico petrolero mundial. “En menos de una semana”, dice con determinación. Este estrecho ha estado bloqueado desde la escalada del conflicto tras la ofensiva sorpresa llevada a cabo por Estados Unidos e Israel a finales de febrero.
Defensa y Diplomacia
Araqi no se corta al afirmar que las Fuerzas Armadas iraníes están más que listas para defender su territorio. Pero también hay un espacio para la diplomacia, algo que parece estar en juego aquí. En sus redes sociales, nos recuerda que “Irán sigue dando oportunidades a la diplomacia”. A pesar del clima tenso, el ministro asegura que mantienen contacto constante con intermediarios para explorar propuestas viables que permitan poner en marcha este ambicioso ‘Plan de siete días’. Sin embargo, no podemos olvidar que Estados Unidos aún no ha dado luz verde a esta iniciativa.
Desde Teherán han declarado oficialmente cerrado el estrecho, advirtiendo que solo se permitirá el paso por rutas autorizadas por sus Fuerzas Armadas. Mientras tanto, Estados Unidos sostiene que no hay bloqueo alguno en Ormuz porque ejerce control militar sobre él. Aunque esa presencia solo cubre la parte exterior del paso.

