La noche del martes, un suceso escalofriante tuvo lugar en Belgrado, donde un joven armado con dos cuchillos lanzó un ataque contra un guardia frente a la Embajada de Israel. El Gobierno serbio no ha tardado en reaccionar y ha confirmado que el asaltante, que fue abatido a tiros por un gendarme tras herirlo en la cara, era conocido por sus vínculos con el Estado Islámico. En palabras del ministro del Interior serbio, Ivica Dacic, se trata de un menor cuya identidad aún está bajo investigación y que presuntamente residía en Sabac.
Un grito aterrador y una respuesta contundente
En medio de la confusión, el atacante gritó ‘Allahu Akbar’ antes de lanzarse sobre el miembro de la Gendarmería. A raíz del incidente, las autoridades han decidido elevar al máximo nivel –nivel rojo– la alerta terrorista en todo el país. Dacic ha explicado que este es un paso necesario ante lo que claramente se trata de un intento de atentado.
Aunque el ataque dejó al gendarme herido, afortunadamente no hay víctimas entre el personal diplomático israelí, ya que la embajada se encontraba cerrada durante los hechos. El Ministerio de Exteriores de Israel ha confirmado esta información y ha asegurado que están colaborando con las investigaciones correspondientes.
Este tipo de situaciones nos recuerda lo frágil que puede ser nuestra seguridad y cómo ciertos individuos pueden tirar a la basura cualquier sentido común en nombre del extremismo. La investigación sigue su curso para esclarecer todos los detalles detrás de este acto violento.

