En un giro inesperado, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha confirmado que hace varias semanas Washington se puso en contacto con las autoridades venezolanas para facilitar el retorno de la opositora María Corina Machado. En una declaración a la prensa, Rubio destacó que la Premio Nobel de la Paz no ha tenido obstáculos para regresar a su país y defendió la necesidad de una reforma electoral antes de las próximas elecciones. «Estamos al tanto de que ella quería volver. Lo único que puedo decir es que hablamos con las autoridades interinas y les comunicamos que debería poder regresar sin problemas», expresó Rubio.
Un camino lleno de obstáculos
Sin embargo, tras su llegada, el equipo de Machado denunció ciertos inconvenientes en su regreso. «Eso no tuvo nada que ver con nosotros», aclaró Rubio, refiriéndose a los impedimentos bilaterales causados por otros países que no deseaban involucrarse en esta situación. A pesar de ello, el jefe diplomático subrayó que hasta donde él sabe, durante su estancia en Venezuela, Machado no enfrentó ningún problema.
Rubio también hizo hincapié en el análisis continuo sobre la presidenta encargada Delcy Rodríguez, resaltando que lo importante son las acciones más allá de la retórica. Ha apuntado a cómo Estados Unidos ha solicitado ciertas medidas a Caracas y ha afirmado: «La influencia iraní y cubana se ha reducido significativamente».
A medida que avanza la conversación sobre un nuevo sistema político en Venezuela, Rubio dejó claro: “Para tener elecciones legítimas necesitamos cambiar toda esta infraestructura electoral creada por Maduro para manipular”. ¿Cómo podemos esperar unas elecciones justas si quienes deciden qué candidatos pueden postularse están alineados con un solo bando? Esta es una cuestión crítica y urgente.
Su mensaje fue contundente: hay dos caminos para Venezuela; uno implica reconciliación y elecciones democráticas, mientras que el otro podría ser el conflicto armado o volver al pasado oscuro. La comunidad internacional está mirando y lo cierto es que todos deben estar comprometidos con este proceso. Si fallamos aquí, podríamos perderlo todo”, concluyó Rubio con un tono optimista pero firme.

