El Levante de Luís Castro sigue fiel a su filosofía. «Este equipo tiene una identidad clara: siempre juega para ganar», comenta el entrenador con ese acento portugués que resuena en cada palabra. Pero claro, las cosas no siempre salen como uno espera, y este domingo ante la Real Sociedad fue un claro ejemplo de ello.
A pesar del resultado, Castro no se anduvo con rodeos al analizar el partido. «No podemos decir que nos faltó gasolina», afirmaba con sinceridad. Reconoció que la Real hizo un partido casi perfecto y supo manejar el balón sin cometer errores. Aunque el Levante mostró garra en la primera parte, recuperando balones y creando peligro, todo cambió tras el empate 1-1.
Análisis del encuentro
Con un tono reflexivo, continuó: «Después del 1-1, tuvimos oportunidades claras, pero luego llegó el segundo gol en un error similar al primero. Debo pensar si debería haber hecho otros cambios; eso es algo que me ronda por la cabeza». Y es que el estratega sabe lo duro que es perder cuando sientes que has estado cerca de conseguirlo.
Su autocrítica es palpable: «Más que señalar nuestros fallos, debemos reconocer que ellos jugaron mejor hoy». La humildad de Castro brilla cuando menciona a Oyarzabal como uno de los mejores jugadores de la liga. «Cuando presionábamos, él encontraba siempre espacios; eso hay que dárselo a ellos», dice con admiración genuina.
Sobre los jóvenes del equipo, admitió: «Podría haber utilizado a Marc Santos en este partido; viendo cómo se desarrollaron las cosas, tal vez habría hecho una diferencia». Esa sinceridad lo humaniza aún más ante sus jugadores y aficionados.
Y aunque haya decepción por no llevarse los tres puntos a casa, Castro cierra su análisis recordándonos que la esencia está en competir. «Siempre queremos jugar cara a cara con nuestros rivales; hoy no fue suficiente», concluyó mientras mira hacia adelante con optimismo en busca de mejorar.

