La situación se está volviendo insostenible. El Comité de Sóller 2010 ha decidido alzar la voz y señalar que parte de las recientes bajas en su equipo se deben al sobreesfuerzo que han estado soportando. ¿Y qué hacen? Reclaman a gritos un cambio en la organización, porque no puede ser que todo siga igual mientras ellos luchan contra viento y marea.
Cambio necesario
En un entorno donde el trabajo y la dedicación son cruciales, es inaceptable ver cómo estos valientes miembros del comité se ven obligados a tirar la toalla por falta de apoyo. Ellos quieren hacer algo grande por su comunidad, pero sin los recursos adecuados, eso es como intentar llenar un vaso con una cuchara rota.
No podemos quedarnos callados ante esta realidad; debemos unirnos para apoyar sus peticiones. Porque si no, corremos el riesgo de perder esa esencia que hace de nuestro pueblo un lugar especial. ¡Es hora de actuar!

