En el bullicioso aeropuerto de Son Sant Joan, la actividad no ha cesado. Hasta octubre, la Policía Nacional ha detenido a 87 personas que intentaban viajar con pasaportes falsos. Esta cifra se suma a un total de 201 individuos que tenían requisitorias pendientes. De ellos, 59 eran buscados activamente por distintas autoridades. Y es que, en lo que va de año, cerca de seis millones de viajeros han pasado por este puerto fronterizo.
Un flujo constante y preocupante
Aquí el panorama es variado. La mayoría de los controles se han centrado en pasajeros procedentes del Reino Unido e Irlanda, pero también han llegado vuelos desde Estados Unidos, Canadá e incluso África y Oriente Medio. Entre los detenidos hay un poco de todo: 34 albaneses, 16 iraníes y una mezcla interesante que incluye desde somalíes hasta vietnamitas.
No solo eso; otros 24 viajeros se quedaron en tierra tras serles denegada la entrada por no cumplir con los requisitos establecidos para ingresar al país. Así las cosas, la labor del Grupo de Policía Judicial y del Grupo de Seguridad Ciudadana es clave para prevenir no solo este tipo de delitos, sino también otros incidentes más graves relacionados con el patrimonio o lesiones dentro del aeropuerto.
La Policía Nacional ha puesto en marcha un sistema eficaz conocido como EES (Entry Exit System), lo cual ha ayudado a detectar estas irregularidades con rapidez y eficacia. ¿Hasta cuándo seguirá esta situación? El flujo humano no parece detenerse, y cada día trae consigo nuevos desafíos en nuestras fronteras.

