La inteligencia artificial está dando pasos agigantados y, aunque a muchos nos fascina, no podemos ignorar los riesgos que trae consigo. En Estados Unidos, los bancos han comenzado a levantar la voz ante una situación alarmante: están detectando cómo herramientas de IA están accediendo a las cuentas de clientes sin que estos lo sepan, o peor aún, sin haberlo autorizado. Es como si estuviéramos dejando abierta la puerta de casa y luego sorprendidos porque alguien ha entrado.
La delgada línea entre lo permitido y lo prohibido
Según cuentan en Axios, el problema radica en que estas herramientas suelen acceder a las cuentas usando los datos de acceso que los propios clientes les proporcionan. Sin embargo, las entidades financieras son claras: solo el usuario debe iniciar sesión. Y aquí es donde empieza el lío; ¿cómo saber si detrás de una acción hay una persona o una IA haciendo de las suyas?
En algunos casos, estas IAs no se contentan con entrar por la puerta principal. Se han reportado situaciones donde agentes virtuales contactan directamente con el servicio al cliente para hacer gestiones por su cuenta. Esto pone en jaque a los bancos que tienen que lidiar con este nuevo reto y muchas veces ni se dan cuenta de lo que está pasando hasta que ya es tarde.
Para frenar esta locura tecnológica, algunas entidades han decidido dar un paso al frente limitando el acceso de estas IAs. Por ejemplo, han implementado un sistema de ‘solo lectura’, permitiendo que consulten datos financieros pero impidiendo cualquier tipo de modificación. Otras como Morgan Stanley han ido más allá y bloquean completamente el acceso a sus plataformas.
A pesar de todo esto, aún queda un camino largo por recorrer. No hay cifras claras sobre cuántas cuentas se han visto afectadas ni si ha habido pérdidas económicas significativas hasta ahora. Lo cierto es que proteger nuestros ahorros parece ser una tarea continua en un mundo donde la tecnología avanza más rápido que nuestras medidas preventivas.

