La Universitat de les Illes Balears (UIB) se sumerge por primera vez en el emocionante programa TaleS, una iniciativa que muestra que emprender no tiene edad. Es cierto, muchos piensan que solo los jóvenes tienen el monopolio de las startups y la innovación tecnológica, pero esto es un mito que necesitamos derribar. Las personas mayores de 50 años traen consigo un bagaje lleno de experiencia y sabiduría que puede ser clave para detectar necesidades en el mercado.
Un nuevo horizonte para los emprendedores séniores
Manuel Redondo, portavoz del Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), lo dice claro: «TaleS nació porque hay un desajuste evidente. La mayoría de los programas están dirigidos a perfiles jóvenes, pero ¿qué pasa con esa gente con décadas de vida activa por delante?». Este programa busca precisamente eso: dar voz a aquellos que sienten la inquietud de emprender, ya tengan una idea o aún estén buscando qué camino tomar.
Joan Calafat, técnico de emprendimiento en UIBEmprèn, añade otro punto importante: «El emprendimiento no tiene edad; se trata de identificar oportunidades y transformar ideas en proyectos valiosos». Así es como debemos verlo. Si bien la imagen típica es la de un joven frente a una pantalla creando una app revolucionaria, hay mucho más allá. Las personas mayores tienen ese potencial enorme gracias a su trayectoria personal y profesional.
No hay nada como la experiencia, y eso lo saben bien quienes han trabajado durante años en sus respectivos sectores. Redondo destaca cómo esta confianza puede jugar un papel crucial al enfrentarse a nuevos retos empresariales. Además, si decides formar parte del programa TaleS tendrás la oportunidad no solo de desarrollar tu idea inicial sino también aprender a evaluarla desde la perspectiva del mercado. Serás capaz de contrastar tus hipótesis antes de lanzarte al vacío.
Aquí no estás solo; contarás con mentores dispuestos a guiarte y ayudarte a detectar puntos débiles o nuevas oportunidades. El aprendizaje práctico está garantizado gracias a herramientas como Lean Startup y Design Thinking. Y lo mejor es que todo esto se hace respetando tus tiempos y compromisos personales; ¡es completamente flexible!
Aprovechar esta oportunidad significa entender que emprender después de los 50 no es empezar desde cero, sino hacerlo con ventaja. El talento no caduca a esa edad; al contrario, se agudiza con cada año vivido. En definitiva, si tienes inquietudes emprendedoras, anímate a inscribirte hasta el 30 de octubre en el programa TaleS y da el primer paso hacia esa nueva aventura empresarial que te espera.

