En medio de una situación cada vez más crítica, Més ha alzado la voz para pedir la recuperación de la Oficina Antidesahucios. La razón es clara: «La Oficina de Antiokupación ha sido un rotundo fracaso». Así lo manifestó Miquel Àngel Contreras, concejal ecosoberanista, quien este jueves no se guardó nada. Con una sinceridad que nos toca a todos, afirmó que «no se puede dejar a personas en la calle sin alternativa».
Contreras no dudó en señalar al PP como responsable del desmantelamiento de la anterior oficina, subrayando que este fiasco pone de manifiesto que el problema real no son los okupas, sino las dificultades que enfrentan muchos pensionistas para encontrar un hogar. En sus palabras resonó con fuerza el lamento por aquellos que terminan durmiendo en coches o furgonetas, mientras ellos, los gobernantes, parecen criminalizar la pobreza en lugar de ayudar.
La defensa de los vulnerables
El concejal también hizo hincapié en un hecho alarmante: el proceso de desahucio que afecta a los residentes en los solares de Son Bordoy. Recordó con tristeza el caso del desalojo en la antigua prisión y lanzó una dura crítica al Govern balear y al Ajuntament de Palma por las «supuestas ayudas económicas» recibidas por Pilar López, esa mujer valiente de 65 años que expuso su penosa situación ante el pleno. Ella ha trabajado toda su vida y ahora enfrenta dormir en un coche.
«Las ayudas sociales son un derecho», dijo Contreras con vehemencia. «No deberían ser motivo de vergüenza; una administración debería proteger a sus ciudadanos vulnerables, no exponerlos». Su indignación fue palpable cuando mencionó cómo el PP parece regalar solares públicos a promotoras para construir viviendas inalcanzables para muchas familias. Ejemplificó esta situación con lo ocurrido en Marratxí, donde las casas públicas caen en manos cercanas a los mismos del PP.
Lucía Muñoz, regidora de Podemos, se sumó al grito colectivo: «Este ayuntamiento prefiere desalojar y esconder la pobreza antes que ofrecer soluciones reales». Y así se siente mucha gente hoy día; abandonada justo cuando más necesita apoyo.
Silvana González del PSOE también aportó su granito diciendo que «la Oficina Antidesahucios atendió a 6.000 personas y evitó 1.800 lanzamientos», cuestionando entonces qué utilidad tiene realmente la Oficina Antiokupación. Por su parte, Javier Bonet del Ajuntament contraatacó recordando cómo en legislaturas pasadas se construyeron viviendas millonarias mientras ignoraban las necesidades básicas.

