En un día que seguramente quedará grabado en la memoria de muchos, el Ayuntamiento de Ses Salines ha decidido dar un giro a la gestión de los dos polideportivos municipales. Por primera vez, el Camp Municipal d’Esports de Ses Salines y el complejo deportivo de Ses Ramones, situado en la Colònia de Sant Jordi, tendrán adjudicatarios responsables. Esto no es solo un trámite administrativo; es una victoria esperada durante años.
Un anhelo cumplido tras años de espera
El pleno celebrado este martes marcó un hito en la historia local. “Hoy podemos decir que hemos conseguido algo que llevaba tiempo en el aire”, comenta Guillem Mas, el alcalde del municipio, con una sonrisa que refleja la satisfacción del momento. Este logro es resultado de múltiples intentos fallidos en el pasado, algunos incluso con licitaciones que no llegaron a materializarse.
Pensar que estas instalaciones son fundamentales para cientos de usuarios y familias hace aún más relevante esta adjudicación. Miquel Rigo, concejal de Deportes, enfatiza: “Los polideportivos son espacios esenciales para nuestros clubes y deportistas”. Y tiene razón; estamos hablando de lugares donde las futuras estrellas del deporte pueden dar sus primeros pasos.
Con estos nuevos contratos, se abre la puerta a una mejor organización y funcionamiento cotidiano. No solo se trata de poner nombres sobre papeles; aquí estamos hablando de una comunidad entera que anhela tener instalaciones bien gestionadas y al servicio del pueblo. Es como tirar a la basura años de incertidumbre y pasar a construir un futuro sólido para todos.
Así que celebremos este avance, porque finalmente Ses Salines puede mirar hacia adelante con optimismo. Por fin se sientan las bases para unas instalaciones deportivas que merecen ser gestionadas con cariño y profesionalidad.

