El pasado viernes, el horror volvió a sacudir Ucrania. En un día marcado por la tristeza, las autoridades ucranianas informaron que al menos tres personas han perdido la vida y decenas más han resultado heridas debido a los ataques indiscriminados de las fuerzas rusas. Los focos de este drama se situaron en un mercado de Járkov, en el noreste del país, y en las cercanías de una empresa en Volinia, al noroeste.
El gobernador Oleg Sinegubov no pudo ocultar su dolor al anunciar que entre las víctimas fatales se encontraban una mujer de 71 años y un hombre de 58. “Mis más sinceras condolencias a sus familias y seres queridos”, expresó con pesar. Pero la tragedia no termina ahí; los drones lanzados por el enemigo han atacado los distritos centrales de Osnovianski, Shevchenkivski e Industrialini. Uno de estos ataques ha dejado un impacto devastador en el sistema energético local.
Un día oscuro para Járkov y Volinia
Sinegubov aseguró que están haciendo todo lo posible para mitigar las consecuencias y restaurar servicios vitales para la población. Por su parte, Igor Terejov, el alcalde de Járkov, también lamentó lo sucedido y confirmó que los drones alcanzaron tanto un mercado como infraestructuras esenciales para la energía y el transporte.
No muy lejos, en Volinia, el gobernador Roman Romaniuk relató cómo una persona ha muerto y ocho más han resultado heridas cerca de Manevichi debido a otro ataque del Ejército ruso. En total, alrededor de 370.000 personas se han quedado sin luz, sumiendo a esta comunidad en la oscuridad ante una nueva ola de violencia.

