Imagina mirar al cielo y encontrarte con unas extrañas formaciones que parecen medusas flotando. Eso es justo lo que sucedió durante un lanzamiento reciente de SpaceX, donde el cohete Falcon 9 iluminó el amanecer con un despliegue de colores que dejó a todos boquiabiertos. Pero, ¿qué son realmente estas ‘nubes medusa’ y por qué brillan como lo hacen?
Un espectáculo digno de admirar
Este fenómeno no es exclusivo de la compañía de Elon Musk; se trata más bien de cómo funcionan los motores de los cohetes cuando despiden gases en ciertas condiciones. Y esas condiciones están ligadas a la hora del día, ya que son más visibles cuando el sol está saliendo o poniéndose.
La semana pasada, SpaceX llevó a cabo su 35ª misión comercial para reabastecer la Estación Espacial Internacional. El despegue tuvo lugar a las seis y media de la mañana, justo antes de que el sol hiciera su aparición. Y fue ahí donde comenzó el verdadero espectáculo: una mezcla asombrosa de luces y formas en el cielo.
Las llamadas ‘medusas espaciales’ no son más que la forma en que se comportan los gases del motor del cohete al disminuir la presión atmosférica. Según explica Christopher Combs, ingeniero especializado en aerodinámica, estos fenómenos ocurren porque los gases expulsados tienen una presión mayor a la del aire circundante. Así, al salir por la tobera del motor, se expanden creando esas impresionantes figuras.
Y aunque hay mucha ciencia detrás, no podemos olvidar que hay un factor natural crucial: la luz del sol. Cuando un cohete despega poco antes del amanecer, los gases calientes pueden captar esos primeros rayos solares mientras nosotros estamos todavía sumidos en la penumbra. Esa danza entre luz y sombra hace que esas estelas luminosas parezcan nubes brillantes flotando en el aire.
La NASA incluso dedicó su imagen del día a este hermoso fenómeno visual, mostrando cómo las estelas fueron visibles en gran parte del este estadounidense. Sin duda, un recordatorio perfecto de lo maravilloso y sorprendente que puede ser nuestro mundo cuando miramos hacia arriba.

