La Associació d’Amics del Ferrocarril ha dado un paso al frente este martes, pidiendo que se habilite un acceso público al antiguo túnel del tren que conecta la plaza Mayor con el Parc de la Mar. ¿Por qué? Porque quieren convertir ese tramo en un espacio cultural que rinda homenaje a nuestra rica historia ferroviaria. Miquel Àngel Riera, presidente de la asociación, hizo esta propuesta durante una conferencia organizada por Servicios Ferroviarios de Mallorca en el Edificio Terminus, donde se debatía sobre «El tren dins Ciutat: la Línia del Port i el túnel de Palma».
Un viaje al pasado ferroviario
Ante más de cincuenta asistentes, Riera compartió anécdotas fascinantes sobre los orígenes del ferrocarril en Mallorca. Todo comenzó en 1875, cuando surgió la necesidad imperiosa de conectar nuestra red ferroviaria con el puerto. Se barajaron varias opciones para este trayecto: una pasaba por la Porta de Jesús y bajaba por la actual Via Roma; otra bordeaba las murallas y descendía hacia el puerto en una curva elegante. Al final, fue la primera alternativa la que ganó.
En aquellos tiempos, los vagones eran tirados por caballos y apenas había tráfico. Pero claro, todo eso cambió con el tiempo. A principios del siglo XX, las locomotoras de vapor empezaron a hacer ruido y a generar molestias en pleno centro de Palma, donde las vías competían por espacio con los primeros automóviles que comenzaban a invadir nuestras calles.
A partir de 1928, se empezó a discutir seriamente cómo llevar las líneas ferroviarias hasta Andratx y ahí nació la idea ambiciosa de construir un túnel bajo Palma. La propuesta abarcaba desde lo que hoy es Marquès de Fontsanta hasta los pies de nuestra emblemática Catedral. ¡Imaginaos! La tierra extraída se utilizó para crear parte del Parc de la Mar tal como lo conocemos ahora.
Sin embargo, no todo fue tan sencillo. En 1949 hubo planes para vender los terrenos de la estación existente y construir viviendas; incluso se pensó en trasladar las instalaciones a una estación subterránea bajo la Catedral. Este proyecto monumental nunca llegó a realizarse debido a problemas económicos y al auge del transporte por carretera que dejó el sueño del túnel olvidado.
Cerrado en 1965 y cedido al Ayuntamiento en 1972, el túnel ha sido víctima también del desarrollo urbano: aparcamientos y nuevas construcciones fragmentaron su antigua infraestructura. Pero hoy surge nuevamente el debate: ¿podremos recuperar este trozo olvidado de nuestra historia?

