En la hermosa Colònia de Sant Jordi, un cambio está en el horizonte. El Ayuntamiento de Ses Salines ha decidido dar un paso al frente y destinar casi 1,9 millones de euros para llevar a cabo una remodelación integral de las calles Pins, Esmeralda, Romaní y Caravel·la. ¡Y vaya que lo necesitan!
Este proyecto no es solo una mejora estética; se trata de un trabajo profundo que busca renovar redes de agua y alcantarillado que ya están pidiendo a gritos una mano. Y es que, ¿quién quiere vivir con filtraciones o pérdidas constantes? La intervención abarcará unos 9.800 metros cuadrados, transformando por completo esta zona tanto residencial como turística.
Cambios necesarios para el bienestar comunitario
La reforma incluye cosas tan básicas pero esenciales como la renovación total del suministro de agua potable y del sistema de saneamiento, además del pavimento desgastado. También se instalarán luces LED más eficientes y se soterrará la red telefónica. Todo esto no solo va a modernizar el barrio, sino que también promete hacerlo más accesible y seguro para todos.
El alcalde Guillem Mas lo tiene claro: «Esto es mucho más que asfaltar cuatro calles. Es un cambio radical que mejorará la calidad de vida aquí». En su visión, el objetivo es crear un entorno donde los residentes puedan disfrutar realmente del espacio público, con áreas verdes renovadas donde sentarse y relajarse.
Además, esta remodelación viene con conciencia ambiental: se optará por materiales reutilizables siempre que sea posible y se elegirán plantas con bajo consumo hídrico. Es hora de hacer las cosas bien por nuestra comunidad y nuestro planeta.
A medida que avanza este proyecto, los vecinos pueden esperar ver cómo sus vidas cotidianas cambian para mejor. ¡Estamos hablando de dar vida nueva a unas calles olvidadas! Así que mantengamos los ojos abiertos porque la transformación ya ha comenzado.

