Carles Puigdemont, el expresidente de la Generalitat y actual líder de Junts, ha hablado claro desde su refugio en Bélgica. Asegura que lo que ha ocurrido con la Ley de Amnistía es una derrota clara para el Estado español, un grito a esos poderes públicos que han hecho todo lo posible por frenar su aplicación. Sin embargo, no se engañen; aunque celebre este aval del Tribunal Constitucional, deja claro que hoy no se soluciona nada del conflicto político entre Catalunya y el resto de España.
«La amnistía es parte de la solución a un conflicto histórico», afirma Puigdemont. Pero aquí viene lo importante: «No es la solución en sí misma». Una declaración contundente que invita a reflexionar sobre los desafíos que aún quedan por delante. Hablando desde la ‘Casa de la República’, nos recuerda que este tema va más allá de intereses políticos. Tanto él como los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig no cruzaron fronteras solo por sus partidos; están aquí para defender los derechos e instituciones del pueblo catalán. Y aunque no ha querido dar detalles sobre cuándo regresarán, deja caer una promesa: «Volveremos de la misma manera».

