Hoy, en el corazón de Palma, Més per Palma ha alzado la voz para respaldar a las valientes profesionales del sector educativo infantil 0-3 que están en huelga. Estas educadoras no solo luchan por mejores condiciones laborales, sino también por un futuro donde sus derechos sean respetados y los compromisos del PP, tanto en Cort como en el Consolat de Mar, no queden simplemente en palabras vacías.
La realidad de las aulas
Kika Coll, la regidora que lleva el peso de esta lucha desde la alcaldía, no ha dudado en expresar lo que muchas piensan: «Las profesionales están cansadas de promesas que nunca llegan a materializarse en las aulas. Dignificar la educación 0-3 es dignificar a quienes cada día hacen posible esta labor». En su discurso, Coll se detiene especialmente en el papel crucial que desempeñan estas educadoras; son ellas las que cada mañana abren las puertas del aprendizaje y se convierten en pilares fundamentales para nuestros niños.
Pero aquí no acaba la historia. Coll recalca que este primer ciclo educativo no debe ser visto solo como un mero servicio para conciliar la vida laboral y familiar. «Aquí empieza todo», afirma con convicción. Al tratar el 0-3 como una etapa educativa esencial, deberían estar acompañadas de recursos adecuados y condiciones laborales justas. Sin embargo, parece que el PP sigue ignorando su importancia.
Recordemos que a principios de 2026 se prometieron mejoras salariales y más recursos educativos; sin embargo, esas promesas siguen paradas. La situación es preocupante: «El curso ya ha comenzado y nada ha cambiado», denuncia Coll con preocupación. Es un grito desesperado por acción real mientras los anuncios caen en saco roto.
«No puede ser que tengan tanta prisa para salir ante los medios anunciando acuerdos cuando después pasan meses sin hacer nada efectivo», critica Coll visiblemente frustrada. Las profesionales merecen algo más que meras palabras; necesitan cambios reales ahora mismo.

