El Fibwi Mallorca no pudo hacerse fuerte en su feudo y se vio superado por el Alega Cantabria con un marcador de 76-88. El equipo dirigido por Álex Formento comenzó el partido con energía, dominando el primer cuarto y mostrando destellos de lo que son capaces. Jaume Lobo brilló con un par de triples que les otorgaron la primera ventaja, mientras que sus rivales intentaban mantenerse a flote con una anotación bien repartida. El ambiente estaba animado, los aficionados vibraban en cada canasta.
Un partido lleno de altibajos
A medida que avanzaba el encuentro, la historia cambió. Aunque los mallorquines lograron abrir una brecha de siete puntos, Lorenzo Encinas pidió tiempo muerto para frenar ese ritmo vertiginoso. Sin embargo, fue solo un respiro temporal; al final del primer cuarto, el marcador reflejaba 24-17.
En el segundo cuarto, Jenkins lideró al Cantabria y empezó a marcar la pauta. Con varios tiros libres y asistencias precisas, recortaron distancias hasta colocarse a solo cinco puntos. Aun así, los locales no se amilanaron y mantuvieron su intensidad gracias a Lobo. Pero cuando parecía que iban a ampliar su ventaja antes del descanso, los cántabros sorprendieron con un parcial de 2-12 que les permitió marchar al vestuario ganando por 39-41.
A la vuelta del descanso, el Cantabria continuó firme e incluso logró ponerse ocho puntos arriba rápidamente. Mientras tanto, Moncanut trataba de reenganchar al Fibwi con una jugada brillante. A pesar de los esfuerzos individuales como el último empujón de Lyssander Bracey desde la línea de tres en los minutos finales, el equipo local no pudo recuperar aquella chispa inicial.
No hubo manera; los visitantes supieron mantener su ventaja hasta cerrar el partido con una sólida defensa. En definitiva, aunque fue un encuentro emocionante lleno de giros inesperados, quedó claro que este Fibwi necesita encontrar esa consistencia si quiere aspirar a más esta temporada.

