En el bullicioso ambiente del GP de Bahrein, Fred Vasseur, el director de Ferrari, se encontró en una encrucijada. Tras más de un mes sin que sus pilotos lograran subir al podio, la presión era palpable. En una rueda de prensa cargada de tensión, Vasseur no dudó en señalar a los medios como parte del problema. «No sé, pregúntale a algunos de tus colegas», respondió con ironía a Liam Parker, quien moderaba el encuentro.
La búsqueda de estabilidad en Ferrari
Las palabras del técnico francés resonaban entre las balas informativas que llueven sobre él y su equipo. «Como escudería necesitamos serenidad y eso no está ocurriendo», continuaba reclamando Vasseur. Para él, lo urgente era recuperar la concentración y dejar atrás la vorágine mediática que rodea al equipo. La presión es intensa, sobre todo cuando los rumores apuntan a un posible relevo en su puesto si las cosas no mejoran.
Afortunadamente, James Vowles, director de Williams y apoyo inesperado en esta tormenta, salió al paso para defenderlo: «Ferrari está en su mejor momento desde hace tiempo». Con innovaciones que han dejado huella en el campeonato y un coche que todos han tomado como referencia, parece que hay más razones para confiar en Vasseur.
Sin embargo, la exigencia es feroz; los fantasmas del pasado acechan. El recuerdo de Mattia Binotto sigue presente y cualquier desliz podría desencadenar rumores incontrolables. Por ahora, solo queda esperar que Leclerc o Hamilton vuelvan a brillar para calmar las aguas… aunque eso nunca es fácil cuando se trata de la Scuderia.

