Este viernes, el sol brillaba sobre la playa de Illetes cuando una situación crítica se desató en el mar. Dos turistas, ambas rondando los 30 años, se encontraron luchando contra las olas tras intentar acercarse a un yate. Pero no estaban solas. Un valiente policía local de Calvià no dudó en arriesgar su propia seguridad y se lanzó al agua embravecida por una reciente tormenta.
Un rescate lleno de valentía
A las 18:15 horas, una llamada proveniente de un hotel cercano alertó al 112 sobre la emergencia. Los agentes llegaron rápidamente y uno de ellos, tras evaluar la situación con seriedad, decidió actuar. Se quitó el uniforme y con un flotador improvisado se adentró en el mar agitado. Cuando alcanzó a la primera chica, le aseguró que estaba bien, pero pronto vio que su amiga estaba hundiéndose.
Mientras tanto, dos socorristas fuera de servicio se enteraron del drama gracias a sus compañeros que sí estaban trabajando esa tarde en otra playa cercana. Con un par de tablas de paddle surf prestadas, llegaron al rescate del policía y de una de las bañistas.
Desde la Unión de Socorristas Calvià, hacen hincapié en que esta historia pudo haber tenido un final trágico si no fuera por la dedicación constante de quienes velan por nuestra seguridad en el agua. Y lo más preocupante es que llevan años denunciando el cierre anticipado del servicio de socorrismo, algo que no refleja la verdadera afluencia turística en nuestras playas.
A veces parece que necesitamos recordatorios como este para valorar lo esencial: nuestros héroes locales están siempre listos para ayudar, aunque las circunstancias sean adversas.

