En un giro interesante de los acontecimientos, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha anunciado este viernes que se ha llegado a un acuerdo con Estados Unidos para garantizar lo que han llamado «seguridad compartida» sobre Groenlandia. Todo esto surge tras las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha manifestado que Washington tendrá el «control permanente» de la seguridad en la isla. Sin embargo, Copenhague no ha corroborado esa afirmación.
Un acuerdo beneficioso
Frederiksen expresó su satisfacción al ver cómo se materializa un acuerdo que promete fortalecer no solo la seguridad de Groenlandia y Dinamarca, sino también de EE.UU., asegurando que esto es positivo para toda Europa y la OTAN. En sus propias palabras: «Me complace que se vislumbre un buen acuerdo para Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos». Además, subrayó que este pacto respeta la soberanía y el derecho del pueblo groenlandés a decidir su futuro.
Por otro lado, Jens-Frederik Nielsen, primer ministro de Groenlandia, también ha resaltado los beneficios del acuerdo. Ha declarado que están próximos a firmar este pacto durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York y enfatizó: «Es gratificante celebrar un acuerdo que refuerza nuestra seguridad y reconoce nuestros intereses en el ámbito internacional». Al final del día, parece ser una victoria colectiva.
No obstante, Trump fue más allá al afirmar que este pacto le otorgará a EE.UU. un control total sobre todas las necesidades del territorio groenlandés. Aseguró también que esto no generará ningún costo adicional para su administración y tendrá una duración indefinida. Como remate agregó: «Ningún adversario podrá establecer bases militares o hacer inversiones significativas en Groenlandia sin nuestro visto bueno».

