En la calurosa mañana del 6 de noviembre de 2025, el aire en la antigua cárcel de Palma se tornó denso. Un joven, nacido en Uruguay y con nacionalidad española, ha sido condenado a cuatro años de prisión por intentar acabar con la vida de otro hombre a puñaladas. La Audiencia de Palma no se anduvo con rodeos: lo que empezó como una discusión entre okupas se transformó en un verdadero drama. El acusado, que reconoció los hechos ante el tribunal, deberá también indemnizar a su víctima con 7.850 euros por las lesiones y el daño moral causado.
Un conflicto que escaló rápidamente
Todo comenzó cuando el agredido le reclamó la devolución de unas pertenencias presuntamente robadas la noche anterior. Lo que podría haber sido un simple intercambio de palabras se convirtió en un forcejeo violento. En un momento de furia, el joven tomó un cuchillo de unos diez centímetros que tenía cerca y le asestó dos puñaladas al tórax.
Pero eso no fue todo; cuando la víctima intentó escapar hacia el pasillo, su atacante lo persiguió y le dio otras dos puñaladas, esta vez una en la pierna y otra en el abdomen. La situación solo cesó cuando una tercera persona logró quitarle el arma blanca. Fue entonces cuando el herido pudo salir del lugar y buscar ayuda médica en una clínica veterinaria cercana.
Aún así, su agonía no había terminado. En medio del camino, se encontró nuevamente cara a cara con su agresor quien, delante de testigos aterrados, prometió: «Voy a por ti, te lo prometo, te voy a matar». Afortunadamente para él, las heridas no afectaron órganos vitales ni causaron hemorragias internas letales gracias a factores ajenos al deseo del agresor. Sin embargo, requirió atención médica y tardó quince días en recuperarse – uno de ellos hospitalizado – dejando secuelas estéticas moderadas.
Tras alcanzar un acuerdo entre las partes involucradas durante la vista judicial, el tribunal dictó sentencia inmediatamente. La fiscalía había solicitado inicialmente una pena mayor; sin embargo, tras negociaciones entre abogados y acusaciones públicas se llegó a este veredicto más benévolo.

