Este fin de semana, el Mallorca Country Club de Santa Ponça se convirtió en el escenario de un evento muy esperado: el One Point Challenge Tour. Con más de 400 participantes y un suculento premio de 10.000 euros, la emoción estaba a flor de piel. Sin embargo, la final no estuvo exenta de controversia.
Sergi Pascual Bauzá y Juan José Cabot Bauzá, representantes de la Rafa Nadal Academy, llegaron a la última ronda con grandes esperanzas. Enfrente tenían a una pareja alemana que, tras un tenso encuentro, se proclamó ganadora pero no sin antes desatar un mar de dudas. La pareja mallorquina había ganado el sorteo para sacar primero, pero lo que sucedió a continuación dejó a todos con la boca abierta.
Un momento decisivo lleno de confusión
Sergi narró cómo se desarrolló ese crucial punto: «La pareja rival parecía tener una conexión especial con los organizadores; era increíble ver cómo celebraban cada tanto como si ya estuvieran campeones». Tras un globo alto lanzado por sus contrincantes, Sergi quedó estupefacto al ver cómo la pelota impactaba contra el cristal del fondo y rebotaba en el suelo. «No pude jugarla», explicó.
A medida que crecía la tensión en la pista, los rivales afirmaron haber ganado mientras ellos defendían que había sido una jugada mala. El árbitro dudó inicialmente y decidió revisar la jugada. Esa espera se sintió interminable; entre risas nerviosas y miradas expectantes pasaron unos angustiosos minutos hasta que finalmente bajó con una decisión sorprendente: ¡la bola era buena!
Lo peor vino después: un influencer presente grabó todo y le mostró a Sergi su video con un contundente «Tío, mira esto, ¡la pelota es malísima!» La indignación creció entre los espectadores mientras algunos comenzaban a increparles. Era evidente que aquello iba más allá del juego; era cuestión de dignidad.
Sintiéndose devastados pero decididos, ambos jugadores recibieron posteriormente una comunicación inesperada desde la Federación Balear de Pádel: confirmaban que efectivamente esa bola había sido mala. Así comenzó su lucha por apelar la decisión que consideraban injusta.
A pesar del aparente laberinto legal al que se enfrentan —ya que las decisiones arbitrales suelen ser sagradas— Sergi subrayó: «El reglamento dice claramente que si influye gravemente en el resultado del partido hay posibilidad de revisión». Y claro, aquí estábamos hablando nada menos que del título y los 10.000 euros en juego.
Pese a las dificultades evidentes e incluso las críticas hacia el árbitro por dejarse llevar por opiniones externas durante el torneo, estos dos hermanos están dispuestos a luchar hasta el final. Según Sergi, podrán utilizar ese video viral para respaldar su apelación porque fue grabado por alguien invitado por la organización.
Con determinación y orgullo sobre su desempeño en la cancha, finalizó diciendo: “Nos sentimos ganadores del torneo”. Aún queda camino por recorrer y muchas preguntas sin respuesta; ¿lograrán revertir esa controvertida decisión? Solo el tiempo lo dirá.

