En un giro inesperado, el Kremlin ha salido a la luz este martes para calificar como «una muy buena idea» la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump. La iniciativa busca establecer una tregua en los ataques contra infraestructuras entre Rusia y Ucrania, un tema candente tras el aumento de estos ataques en las últimas semanas, que se remontan a la invasión de Ucrania iniciada en febrero de 2022.
Un llamado a la paz
Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin, no ha escatimado en elogios hacia esta propuesta. Según él, «en general, consideramos que esto es una muy buena idea», señalando que siempre están dispuestos a buscar soluciones pacíficas. Y aunque destacó que esta tregua podría facilitar operaciones en las refinerías rusas, dejó claro que no será suficiente para resolver los problemas globales de suministro. Para eso, es imprescindible levantar las restricciones sobre Moscú y garantizar la seguridad de los petroleros.
Por su parte, Trump no tardó en comunicar a través de sus redes sociales que tanto Ucrania como Rusia habían accedido a cesar los ataques sobre la infraestructura energética del otro. «Ucrania ha accedido a no atacar objetivos de energía rusa. ¡Rusia también lo hará!», afirmó con entusiasmo.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó esa disposición desde Kiev. Está dispuesto a frenar los ataques contra infraestructuras críticas como la energía y el sector alimentario… siempre y cuando Moscú haga lo mismo «de manera genuina». Este es un momento crucial; esperemos que se traduzca en acciones concretas y no solo palabras al viento.

