MADRID, 12 de septiembre. En un grito desesperado desde el corazón de Yemen, los rebeldes hutíes han alzado la voz este sábado. ¿El motivo? La escalofriante cifra de 129 ataques aéreos lanzados por la aviación saudí en tan solo 48 horas. Estos ataques no son simples números; son el eco del sufrimiento de un pueblo que lucha por sobrevivir bajo la sombra del conflicto.
Según Yahya Sari, portavoz militar de los hutíes, los aviones saudíes han bombardeado varias gobernaciones como Taíz, Marib y Hodeida. “Los F-15 estadounidenses y los Typhoon británicos han partido desde bases aéreas para llevar a cabo una serie de agresiones contra nosotros”, declaró Sari en un comunicado que resonó con fuerza en las redes sociales. Y advirtió: “No quedarán impunes”.
Una amenaza latente sobre el petróleo
Por si fuera poco, otro portavoz, Nasraldin Amer, lanzó una advertencia alarmante: si esta situación se agrava aún más, podrían atacar las infraestructuras petroleras saudíes. Esto podría paralizar incluso la escasa cantidad de petróleo que se exporta a través del canal de Suez.
Mientras tanto, la televisión qatarí Al Jazira informaba sobre avances significativos por parte del Gobierno yemení en Al Yauf, acercándose a Al Hazm. Los combates no cesan; Marib, Al Baida y Al Dhali siguen siendo focos de intensa batalla. Y para añadir más tensión al panorama, los propios hutíes publicaron vídeos desde la isla de Perim mostrando su costa y el continente africano a lo lejos.

