La tarde del sábado se convirtió en un verdadero caos en la calle Aragón, cuando decenas de personas se toparon con un impactante accidente. Eran alrededor de las 15:00 horas y lo que comenzó como una jornada cualquiera, rápidamente se transformó en una escena digna de una película, con al menos cuatro heridos, aunque por suerte solo uno ha sido catalogado como grave.
El siniestro tuvo lugar entre dos vehículos, pero lo que realmente llamó la atención fue cómo uno de ellos terminó completamente volcado en medio de la calzada. La fuerza del choque fue tal que el turismo golpeado se levantó del asfalto como si fuera un juguete. Otro coche que pasaba por ahí también resultó afectado, sufriendo un roce que no pasó desapercibido para los presentes.
Emergencias y rescate en acción
Con el corazón en la mano y los nervios a flor de piel, muchos testigos no dudaron en llamar a Emergencias 112 al ver a una pareja mayor atrapada dentro del vehículo volcado. Era un hombre y una mujer de unos 70 años, cuya situación preocupó enormemente a quienes estaban cerca. Gracias a esa rápida respuesta, varios equipos de la Policía Local de Palma, junto al 061 y los Bomberos, llegaron rápidamente al lugar para ofrecer ayuda.
Afortunadamente, cuando los bomberos llegaron ya habían conseguido rescatar a la pareja mayor, así que su intervención fue más preventiva: revisaron las baterías y el aceite del motor para evitar cualquier riesgo antes de marcharse. Sin embargo, el drama no había terminado; el hombre fue trasladado al Hospital de Son Espases con heridas leves mientras que su compañera estaba en estado grave.
No solo ellos sufrieron lesiones; otro pasajero y un niño de apenas siete años también resultaron heridos aunque sin importancia. Mientras tanto, la calle se llenaba poco a poco de curiosos que registraban cada momento del accidente; Sergi Mares fue uno de ellos y sus imágenes capturaron toda la tensión vivida.
A medida que los servicios limpiaban los restos del incidente, nosotros solo podíamos pensar en cómo situaciones así nos recuerdan lo frágil que es todo. La vida puede cambiar en un instante; algo tan cotidiano como salir a pasear o conducir puede tornarse peligroso sin previo aviso.

