En una de sus últimas declaraciones, Donald Trump ha decidido meter la cuchara en el espinoso asunto de las Islas Malvinas. Desde Irlanda, donde se encuentra disfrutando de un torneo de golf, no ha dudado en cuestionar si el Reino Unido realmente tiene planes de intervenir si las tensiones con Argentina se intensifican. Este sábado, mientras hablaba sobre la situación actual entre Londres y Buenos Aires, Trump dejó caer que quizás le llamen para resolver la crisis: «Probablemente podré resolverlo». Así, como quien habla del tiempo.
Un pulso que recuerda tiempos difíciles
Recordemos que esta disputa no es nueva; ya en 1982 ambos países protagonizaron una guerra por el control del archipiélago. Pero según Trump, ahora todo es diferente. «Reino Unido era un país distinto en aquel entonces», dijo con cierto aire despectivo. Aseguró que hoy día Londres tiene otros frentes más urgentes a los que atender, como la migración o problemas energéticos. ¿Significa esto que no están dispuestos a cruzar medio mundo por las Malvinas? El ex presidente lo deja claro: «No sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos».
A su vez, Javier Milei, el presidente argentino y fiel aliado de Trump, está dando pasos agigantados hacia una nueva fase en este conflicto añejo al anunciar sanciones contra empresas y personas relacionadas con actividades petrolíferas cerca de las islas sin el visto bueno de Buenos Aires. Esto no hace más que reavivar viejas heridas y recordar aquel enfrentamiento bélico que tanto marcó a ambas naciones.

