En un momento donde las tensiones vuelven a estar al rojo vivo, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha dejado claro que su país se opone rotundamente a entrar en guerra con Estados Unidos. Pero ojo, eso no significa que se van a quedar de brazos cruzados. «Resistiremos hasta que los agresores se arrepientan», ha afirmado con firmeza.
La postura firme de Irán
En un mensaje lanzado por redes sociales, Pezeshkian enfatiza que para la República Islámica, lo primordial es proteger los intereses y la seguridad del pueblo. Al parecer, evitar conflictos es su lema, aunque asegura que Irán siempre ha respondido valientemente ante las agresiones externas. Y si alguien pensaba que eso iba a cambiar ahora con el clima tenso entre Teherán y Washington, se equivoca.
El mandatario iraní promete que esta resistencia continuará hasta ver cómo aquellos que han agredido al país sufren las consecuencias de sus actos. A pesar de todo esto, también ha hecho un guiño hacia la diplomacia; menciona que están listos para tomar medidas inmediatas si Estados Unidos cumple con los acuerdos firmados en Pakistán hace unos meses.
Sin embargo, mientras el espectro de nuevos bombardeos sobrevuela la región del estrecho de Ormuz y el conflicto en Oriente Próximo sigue sin resolverse, parece difícil creer en una pronta solución pacífica. Es un tira y afloja constante donde la historia nos enseña que siempre hay más en juego de lo que aparenta.

