En un panorama donde las alarmas sobre la comprensión lectora suenan más fuerte que nunca y la inteligencia artificial amenaza con transformar nuestra realidad, el sector del libro en España parece estar viviendo una auténtica resurrección. Sí, aunque parezca sorprendente, los números son claros: un crecimiento del 3,7% en el primer semestre de este año, y se espera que cerramos diciembre por encima del 4,5%. Todo esto nos lleva a vislumbrar un futuro brillante con unas proyecciones que superan los 1.300 millones de euros.
Crecimiento sin límites en la industria editorial
En Barcelona, durante el Forum Edita, Ignacio López, jefe de Market Intelligence de GfK, no pudo ocultar su entusiasmo al afirmar que desde la pandemia “seguimos creciendo sobre crecimiento”. Este evento anual del mundo literario comenzó rindiendo homenaje a Beatriz Moura, una editora cuya trayectoria inspira a muchos.
Aunque los informes PISA nos digan que estamos perdiendo terreno en educación, aquí estamos celebrando cada vez más libros vendidos y un repunte claro en géneros como la ficción y el cómic. Las cifras hablan por sí solas: campañas como Sant Jordi o las festividades navideñas han dejado huellas imborrables en nuestras librerías. Sin ir más lejos, el día de Sant Jordi este año facturó nada menos que 52,7 millones de euros, lo que supone un incremento del 6% respecto al año anterior.
A medida que se acerca el final del año, las expectativas son aún más alentadoras. “Este segundo semestre va a mejorar el primero”, ha asegurado López convencido. En Cataluña se ha vivido un auge notable con un crecimiento del 5,2%, lo cual es reflejo del fervor por la lectura entre sus ciudadanos.
No olvidemos mencionar el curioso fenómeno generado por la visita del Papa: ¡las ventas de libros religiosos subieron como la espuma! Mientras tanto, las librerías han logrado alcanzar cifras similares a las de hace 15 años; algo impensable hace apenas unos años atrás.
Nuestra comunidad está cambiando y adaptándose a nuevas realidades. Con cada libro vendido y cada lector entusiasmado contribuimos a una historia colectiva que merece ser celebrada.

