El trío catalán Sidonie, compuesto por Marc Ros, Jesús Senra y Axel Pi, se presenta en el B-Side con Catalan Graffiti, un disco que no solo celebra sus casi tres décadas de carrera, sino que también mira hacia adelante con una energía renovada. Desde su formación en Barcelona a finales de los 90, estos músicos han sabido crear un universo sonoro único y magnético que rápidamente los posicionó como uno de los grupos más carismáticos de la escena musical española.
Un viaje musical hacia el futuro
Acompañados por un maratón creativo tras la publicación de su nuevo álbum, Sidonie demuestra que el arte de la melodía está muy vivo. “Nunca hemos hecho trampa”, dice Marc Ros al recordar su evolución desde las influencias psicodélicas hasta convertirse en crónicas del pop en castellano. Con Catalan Graffiti, regresan a sus raíces más personales, explorando anécdotas de infancia y experiencias que han forjado su identidad como artistas.
La pasión por la música sigue intacta y lo demuestran cada vez que suben al escenario. “Para estar aquí hay que tener un poco de locura; si no, ¿cómo podríamos tocar para miles?”, reflexiona Ros sobre el componente vital del espectáculo. A pesar de haber superado los 50 años, el grupo ha cambiado su enfoque respecto a la salud y se cuida más, sin perder la chispa que siempre los ha caracterizado.
En esta nueva etapa, están integrando sin problemas sus canciones recientes en catalán con clásicos generacionales como Carreteras Infinitas. “Para nosotros no hay diferencia entre cantar en un idioma u otro”, asegura el vocalista. Sin embargo, reconoce que las reacciones del público pueden ser variadas cuando cambian el idioma durante sus actuaciones. La diversidad lingüística es algo para celebrar y normalizar; así lo vivieron recientemente en Logroño junto a En Tol Sarmiento.
Marc comparte cómo cantar en catalán le transporta a su niñez: “Es mi idioma materno y evoca recuerdos entrañables”. Su amor por la música es palpable cuando menciona planes futuros: “Me encantaría traducir nuestros grandes éxitos al italiano para hacer una gira allí”. Y aunque las giras aniversario suelen dar miedo por lo cargadas de nostalgia que pueden resultar, él mismo confiesa estar abierto a celebraciones especiales con sus seguidores.
No cabe duda de que Sidonie sigue siendo una banda fiel a sí misma mientras navega entre géneros e idiomas. La autenticidad brilla cuando aseguran querer ofrecer una experiencia real sin pistas pregrabadas ni autotune: “Lo nuestro es más cercano al cine independiente que a una gran producción”, concluye Ros con una sonrisa cómplice.

