En un ambiente vibrante y lleno de energía, unas 6.000 personas se han congregado este sábado en Magdeburgo, la capital de Sajonia-Anhalt, para participar en el Festival por la Democracia. Este evento ha surgido como respuesta a la preocupante posibilidad de que el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) logre hacerse con una victoria aplastante en las elecciones regionales que se celebran mañana.
Cultura y diversidad frente al extremismo
A medida que los asistentes marchaban desde la estación central hasta la plaza de la catedral, se sentía el latido de una comunidad decidida a mostrar su rechazo a un posible gobierno de extrema derecha. Este festival, que promete música y actividades hasta bien entrada la noche, ha sido organizado por la coalición Sajonia-Anhalt Abierta al Mundo, quienes han dedicado seis meses a planificar estos actos en defensa de los valores democráticos.
No todo ha sido paz en las calles; mientras tanto, unos pocos cientos de personas han decidido organizar una contramanifestación “patriótica” en Breiter Weg, la arteria comercial más conocida de Magdeburgo. Allí ondeaban banderas alemanas y se escuchaban lemas como “Marcha de Coches por la Paz”. La Policía ha tenido que desplegar un dispositivo masivo con cerca de 1.500 agentes antidisturbios, listos para intervenir si fuera necesario.
Según las últimas encuestas publicadas por ARD, AfD lidera las intenciones de voto con un alarmante 42%, dejando muy atrás a sus rivales políticos. La CDU se sitúa en segundo lugar con un 22%, seguida por otros partidos como La Izquierda y el SPD. Los números son claros y nos hacen reflexionar sobre hacia dónde nos dirigimos como sociedad.

