Dani Ceballos está viviendo un momento mágico. Aunque no pudo formar parte del equipo que se enfrentó al Real Madrid, su corazón late con fuerza por volver a vestir la camiseta verdiblanca. «Nunca me he ido del Betis, siempre ha estado en mi corazón», asegura con una sonrisa que refleja la emoción de estar de vuelta.
Un regreso cargado de ilusión
El destino ha decidido que su reencuentro con el club sea justo contra el eterno rival. Para Ceballos, es una oportunidad única de conectar nuevamente con sus raíces y recordar esos años en los que creció como futbolista. «Estoy muy feliz y deseando poder jugar y demostrarle a todos el cariño que me brinda la afición en este último tiempo», comenta mientras recuerda a sus compañeros del pasado.
Aunque las circunstancias han sido algo apresuradas, él no puede evitar sentir esa mezcla de nerviosismo y alegría. «Han sido muchos abrazos con cariño», dice sobre el saludo a sus excompañeros del Madrid, quienes fueron parte importante de su trayectoria.
Ceballos no llegó preparado para jugar ante el Real Madrid; apenas había terminado su reconocimiento médico ayer. Pero eso no le detiene: «Estamos apurando para llegar al martes, al partido de Champions», dice decidido. Es consciente de que debe ganarse un lugar entre los titulares y confía en poder estar disponible para ese crucial encuentro en Francia.
Sabe que puede aportar mucho al equipo: «Sobre todo experiencia», afirma. En un grupo donde predominan los jóvenes, él quiere ser esa voz que guíe e inspire confianza. Su deseo es claro: «Hacer al club un poquito más grande». Y es que Ceballos tiene muchas ganas de empezar a escribir esta nueva etapa junto a figuras como Isco: «Ojalá lo podamos tener sano durante todo el año; será un disfrute para todos los béticos».

