MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) – Hoy, las autoridades rusas han dejado claro que no debemos hacernos demasiadas ilusiones sobre un avance significativo para poner fin a la guerra en Ucrania. Todo esto justo antes de la reunión programada con los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump. La cita se llevará a cabo en Moscú y luego se trasladarán a Ucrania, en un intento por revitalizar ese proceso trilateral que todos deseamos.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha sido bastante directo al respecto. Habló sobre la visita del enviado especial de EE.UU., Steve Witkoff, y del yerno de Trump, Jared Kushner. Aunque no soltó prenda hasta que no haya contactos formales, dejó caer que todavía estamos lejos de cualquier avance significativo: «Por ahora, lamentablemente, no existen condiciones concretas. El trabajo continúa y los contactos siguen su curso».
¿Hay esperanza para un acuerdo?
Peskov también fue claro al afirmar que su objetivo es alcanzar una «solución pacífica» al conflicto. Y sí, mencionó que Kiev está al tanto de esta intención: «Todo ello permite afirmar que existe esa posibilidad». Sin embargo, subrayó que antes de recibir a los enviados estadounidenses, es necesario detener los ataques ucranianos contra suelo ruso. Esto recuerda lo sucedido durante la visita del director de la CIA hace una semana; parece ser un punto crucial.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, por su parte, ha manifestado su deseo de reunirse pronto con los representantes de Trump después de su paso por Moscú. Afirmó que esa reunión debería tener «un contenido sustantivo», enfatizando la necesidad urgente de una participación activa por parte de Washington en las negociaciones para acabar con este conflicto devastador.

