En el corazón de nuestra sociedad, un grito ahogado se eleva y resuena con fuerza. En tan solo seis meses, l’IB-Dona ha recibido 2.731 llamadas, y lo alarmante es que el 92% de ellas están relacionadas con la violencia machista. ¿Qué nos dice esto sobre la realidad que vivimos?
Cifras que duelen
No podemos mirar hacia otro lado. Cada llamada representa una vida, una historia de sufrimiento y miedo. La violencia no es un problema ajeno; es un dolor que muchos llevan en silencio, y estas cifras son solo la punta del iceberg.
A medida que seguimos explorando esta problemática, nos encontramos con casos desgarradores como el de un entrenador detenido por violar y dejar embarazada a una menor en Palma, o dos hombres apresados tras agredir sexualmente a una mujer mediante métodos horrendos como la sumisión química.
Las estadísticas revelan más de 4.100 casos de violencia machista en las Islas Baleares, incluyendo 65 menores en riesgo. Esto no puede seguir así; debemos unirnos para cambiar esta narrativa y hacer visible lo invisible.
No somos meros espectadores; somos parte activa de este cambio necesario. Hoy más que nunca, necesitamos ser voz para quienes no pueden alzarla.

