Hoy nos despertamos con una noticia que nos deja un profundo vacío. La legendaria Gloria Steinem, esa mujer que se convirtió en símbolo de la lucha feminista, ha partido a los 92 años en su hogar de Nueva York. Una figura que ha sido faro y guía para tantas generaciones, Steinem dejó una huella imborrable, especialmente durante la vibrante década de los 70.
Una vida dedicada a la lucha
Con una determinación admirable y un espíritu indomable, se atrevió a desafiar las normas. ¿Recuerdas aquella vez que se disfrazó de conejita para entrar en Playboy? Sí, así era ella: audaz y dispuesta a usar el periodismo como herramienta para visibilizar la realidad de las mujeres. Sus memorias, ‘Mi vida en la carretera’, son más que páginas; son testimonios de coraje dedicados al médico que le practicó un aborto cuando solo tenía 22 años. Para ella, defender el derecho a decidir sobre su propio cuerpo no era un tema menor; lo consideraba “nuestro Vietnam”. Y hoy, ante el retroceso de libertades reproductivas en Estados Unidos, su mensaje resuena con fuerza.
No solo fue pionera en su tiempo; también supo adaptarse y conectar con nuevas generaciones. En las últimas décadas, vimos cómo su figura volvía a brillar gracias a películas y series biográficas. Esa esencia pop que siempre tuvo hizo que todos pudiéramos acercarnos a ella sin reservas. Uno de sus últimos cameos fue en ‘And Just Like That’, donde demostró una vez más que el activismo puede ser accesible y relevante.
A pesar de no haber tenido hijos, encontró amor junto a David Bale, defensor incansable de los derechos animales y medioambientales. Y sí, es el padre del actor Christian Bale. Uniendo fuerzas por causas nobles hasta el final.
En 2021 recibió el Premio Princesa de Asturias como reconocimiento a su inigualable trayectoria. Hoy despedimos no solo a una feminista icónica sino también a una mujer valiente cuya voz nunca dejaremos de escuchar.

